😴 Cansancio, sueño y sensación de frío
¿Te sientes constantemente cansado, con sueño, con poca energía, fatiga o incluso con sensación de frío después de tu tratamiento?
Durante el tratamiento pueden aparecer síntomas como cansancio, sueño, fatiga generalizada, debilidad o sensación de frío. Es habitual que durante este proceso escuches a tu oncólogo decirte que tienes anemia. ¿Te ha dicho tu oncólogo que tienes anemia? Existen distintos tipos de anemia y sus causas pueden ser diversas. Si bien estas alteraciones pueden presentarse durante el tratamiento, no significa que debamos asumirlas como algo que simplemente tienes que soportar durante todo el proceso.
La alimentación y la suplementación nutricional deben ajustarse de acuerdo con tus necesidades, tu tratamiento y tus exámenes, con el objetivo de prevenir o disminuir el deterioro de tu estado nutricional y favorecer la recuperación de aquellos parámetros que puedan estar relacionados con un componente nutricional.
Si recibes ciclos de quimioterapia cada 21 días, buscamos que puedas recuperar progresivamente tu alimentación, energía y funcionalidad durante los días posteriores al tratamiento, para que puedas retomar tus actividades de la vida diaria y llegar al siguiente ciclo en las mejores condiciones nutricionales posibles.
💪 Pérdida de peso y masa muscular
¿Has bajado de peso antes o durante tu tratamiento? ¿Sientes que estás comiendo, pero aun así continúas perdiendo peso? ¿Has notado que has perdido masa muscular o incluso que has disminuido de estatura?
Antes de iniciar un tratamiento oncológico, es habitual que algunos pacientes ya hayan presentado pérdida de peso, ya sea como consecuencia de una cirugía, por la propia enfermedad o por uno de sus síntomas más frecuentes: la falta de apetito o inapetencia.
Además, algunas enfermedades oncológicas pueden aumentar los requerimientos nutricionales. En palabras simples, la alimentación que antes era suficiente para tu cuerpo puede comenzar a ser insuficiente durante este proceso. Por eso muchas personas se preguntan: “Si estoy comiendo, ¿por qué sigo bajando de peso?”
La pérdida de peso no significa necesariamente que estés perdiendo solamente grasa. También puedes estar perdiendo masa muscular, comenzando muchas veces por piernas y glúteos y avanzando hacia brazos y espalda. Puedes notar que la ropa te queda más grande, que tu cuerpo ha cambiado o incluso sentir que has disminuido de estatura.
¿Se puede evitar o disminuir la pérdida de peso y masa muscular? Por supuesto que sí. Para eso es fundamental realizar una evaluación nutricional y establecer un plan ajustado a tus requerimientos reales, considerando cuánto necesitas comer, cuánto estás logrando consumir y qué efectos secundarios están interfiriendo con tu alimentación.
🔥 Mucositis y dificultad para comer
¿Presentas heridas, dolor, ardor o molestias en la boca después de tu tratamiento? ¿Te cuesta comer o sientes molestias digestivas cada vez que intentas alimentarte?
La pérdida de peso y el deterioro del estado nutricional antes de iniciar un tratamiento pueden aumentar el riesgo de presentar complicaciones durante el proceso, entre ellas la mucositis. Además, algunos tratamientos de quimioterapia, como aquellos que utilizan citarabina, pueden generar una mucositis importante como efecto secundario.
En ocasiones, cuando tu oncólogo te explica que recibirás una quimioterapia más intensiva, significa que el tratamiento puede ser más exigente para tu organismo, y esto también puede aumentar la aparición de determinados efectos secundarios.
Pero la mucositis no afecta solamente la mucosa de la boca. Puede comprometer distintas zonas del tracto digestivo: el esófago, provocando dolor o dificultad para tragar; el estómago, generando ardor o malestar digestivo; y el intestino, pudiendo favorecer una mala tolerancia a los alimentos y episodios de diarrea.
Tranquilo, la medicina avanza y hoy contamos con distintas estrategias nutricionales y suplementos especializados que pueden utilizarse para prevenir o disminuir el impacto de la mucositis y mejorar la tolerancia digestiva durante el tratamiento.
El objetivo es que puedas alimentarte de la mejor manera posible, disminuir las molestias y evitar que cada alimento que consumes termine provocándote dolor, malestar o diarrea.
💩 Diarrea y mala tolerancia digestiva
¿Has tenido diarrea durante tu tratamiento? ¿Vas muchas veces al baño al día o sientes que cada vez que comes tienes que volver a evacuar?
Muchos pacientes que han sido operados del colon pueden continuar presentando cuadros de diarrea que no desaparecen completamente. En algunas ocasiones pueden llegar a tener más de 10 deposiciones líquidas al día, afectando directamente su alimentación, hidratación y calidad de vida.
También puede ocurrir durante la quimioterapia. Algunos tratamientos, como determinados esquemas que contienen platinos, pueden producir diarrea como efecto secundario.
Ahora bien, tener diarrea ocasionalmente después de un tratamiento de quimioterapia puede ocurrir, ya sea como un episodio aislado o durante algunos días posteriores al ciclo. Lo que no deberíamos normalizar es que presentes diarrea de manera persistente durante todo el período entre ciclos de quimioterapia.
Una diarrea que se mantiene en el tiempo puede favorecer la deshidratación, pérdida de peso y deterioro del estado nutricional, además de dificultar que puedas aprovechar adecuadamente los nutrientes de los alimentos.
En algunos casos, incluso la loperamida puede no ser suficiente para controlar estos episodios. Y aunque muchas veces se indica un régimen sin residuos durante los cuadros de diarrea, mantener este tipo de alimentación por períodos prolongados puede terminar favoreciendo que progrese una desnutrición.
La medicina avanza y la nutrición también. Durante un tratamiento de quimioterapia, la utilización de probióticos debe evaluarse cuidadosamente y no siempre están indicados. En cambio, existen prebióticos y suplementos nutricionales especializados que pueden utilizarse en determinados casos de diarrea asociada al tratamiento o a ciertas patologías.
El objetivo es cortar la diarrea. La diarrea no es normal y no deberías acostumbrarte a vivir con ella durante tu tratamiento. Al lograr controlarla, puedes mejorar inmediatamente tu tolerancia digestiva, favorecer la absorción de nutrientes y comenzar nuevamente a sentirte mejor y más fuerte frente a los ciclos de quimioterapia. Tener diarrea de manera persistente lo único que hace es debilitarte.